Calcular la asignación de emisiones en la huella de producto es uno de los retos más comunes al medir el impacto ambiental de una empresa, especialmente cuando un mismo proceso genera varios productos. Elegir el método correcto es fundamental, ya que una mala decisión puede afectar la credibilidad de los reportes y la confianza de clientes e inversionistas.

Por esta razón, elegir el método correcto es fundamental para no inflar o reducir los resultados de manera artificial. Una decisión mal tomada puede afectar seriamente la credibilidad de tus reportes y debilitar la confianza de tus clientes e inversionistas.

El procedimiento lógico que exigen las normativas internacionales

Tanto la ISO 14067 como la ISO 14044 son muy claras: si vas a repartir cargas, debes hacerlo mediante un proceso transparente y bien documentado. La regla de oro es que la suma de lo asignado siempre debe cuadrar con el total de las emisiones del sistema original.

En consecuencia, si existen varias formas de hacer este reparto, la norma te pide realizar un análisis de sensibilidad para ver cuánto cambia el resultado. El objetivo es seguir un orden lógico que priorice evitar la asignación antes de recurrir a repartos basados en la economía.

El primer paso: agotar las opciones para evitar el reparto de cargas

La ISO siempre te empujará a intentar no asignar emisiones si tienes otra alternativa técnica disponible. Una forma muy efectiva de lograrlo es subdividir tus procesos unitarios para separar los datos de consumo de cada línea de producción.

De este modo, si mides la electricidad o el vapor por separado para cada producto, ya no necesitas hacer cálculos «a ojo». Otra opción es la expansión del sistema, que consiste en incluir las funciones de los coproductos para modelar el proceso de forma más coherente.

Qué hacer cuando sí toca asignar: de la base física a la económica

Si ya confirmaste que no puedes evitar el reparto, la norma pide buscar una relación física que explique el funcionamiento del sistema. Esto significa usar criterios como la masa, la energía o el contenido de material útil para repartir el impacto de manera justa.

Por otro lado, si no existe una base física defendible, puedes recurrir a relaciones económicas como el valor de mercado de los coproductos. Es vital identificar qué parte es un producto con valor y qué parte es un residuo para no cargar emisiones a lo que no corresponde.

Los desafíos específicos del reciclaje y la reutilización de materiales

En los procesos de reciclaje, la situación se vuelve más sensible porque varios sistemas comparten la extracción de la materia prima. En los ciclos cerrados, a veces se evita asignar porque el material recuperado simplemente desplaza al material virgen.

Debido a esto, cuando el material cambia sus propiedades en un ciclo abierto, se recomienda seguir un orden de preferencia estricto. La norma sugiere priorizar las propiedades físicas, luego el valor económico y, finalmente, el número de usos que tendrá el material en el futuro.

Cómo aplicar estos criterios técnicos con el apoyo de BIO1

En BIO1 te acompañamos a construir tu reporte de huella de producto cuidando cada detalle técnico para que sea impecable. Nos enfocamos en los puntos que realmente «mueven la aguja», como los límites del sistema y la calidad de los datos recolectados.

Por lo tanto, nuestro trabajo incluye desde la identificación de coproductos hasta la preparación de la documentación lista para una auditoría externa. Te ayudamos a sostener cada decisión metodológica con análisis de sensibilidad que garantizan la transparencia de tus resultados climáticos.

Referencias:
  • Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN). (2019). Gases de efecto invernadero—Huella de carbono de productos—Requisitos y directrices para cuantificación (NTE INEN-ISO 14067:2019; adopción idéntica de ISO 14067:2018).
  • Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN). (2022). Gestión ambiental—Análisis del ciclo de vida—Requisitos y directrices (NTE INEN-ISO 14044:2022; adopción idéntica de ISO 14044:2006).
  • Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO). (2025). Gestión ambiental—Evaluación del ciclo de vida—Ejemplos ilustrativos sobre cómo aplicar la norma INTE/ISO 14044 a la definición de objetivos y alcances y al análisis de inventarios (INTE/ISO/TR 14049:2025).